Pez Mandarin

El que no han quedado hipnotizado por el nado de un pez o el movimiento de los pólipos de un coral es porque nunca ha tenido un acuario. No se a ustedes cómo les ha ido, pero a mi el acuario me ha atrapado por horas; no por nada los psicólogos le llaman la terapia azul.



Uno de los peces que tiene una de las danzas de cortejo más interesantes de las que podemos disfrutar en nuestros acuarios es la del pez mandarín o gobio mandarín (Synchiropus splendidus)



Este pez, también llamado pez dragón tiene gracia y unos patrones de colores increíbles: verde, naranja, azul, amarillo y púrpura. Es nativo de el Océano Pacífico (Filipinas, Malasia, Indonesia y Australia) y es muy frecuente en nuestro pasatiempo. En su hábitat natural es común que lo observemos en lagunas marinas y arrecifes. Debido a que su coloración se parece a las túnicas de los oficiales imperiales chinos es que ha ganado el nombre de pez Mandarín.



Es un pez relativamente tímido y de movimiento lento que la mayor parte del tiempo la pasa en el sustrato en búsqueda de comida. No es un pez que recomiendo para un acuario nuevo pues más bien, requieren de un acuario maduro con buena microfauna y la cual debemos periódicamente reponer al acuario para la buena vida de este pez y la de todos los que competirán por el zooplancton.



A pesar de ser un pez pequeño y de arrecife, es un pez longevo que puede llegar a vivir unos 15 años en su entorno natural y alcanzar una talla cerca de los 10 centímetros.

Para mantenerlo correctamente en el acuario, recomendaría un acuario de más de un año, con buenas rocas donde se pueda esconder, su alimentación principalmente recaerá en anfípodos y copépodos y la ausencia o poca presencia de estos es la principal causa del fracaso para tenerlo con vida y saludable en nuestros acuarios.

Sus ojos han evolucionado para que aún en poca presencia de luz puedan encontrar su diminuto alimento.



Podemos distinguir el macho de la hembra gracias a un dimorfismo sexual. La aleta dorsal en los machos siempre está erguida, más grande que la de la hembra y adicionalmente le observaremos un pico o espina que sale de esa aleta dorsal, en el caso de la hembra esta la tendrá retraída y sin ese pico como se observa en la imagen. Normalmente el macho tiene una coloración más intensa.


Mandarín macho arriba y hembra abajo

Se dice por los Acuaristas que este pez es sumamente resistente a Ich marino y ello tiene que ver mucho en el hecho de que es de los pocos peces marinos que no tienen escamas sino una mucosidad gruesa, viscosas, bien babosa que lo cubre y con ello logra ser muy resistente a todo tipo de parásito que afecta la piel de los peces y como tiene un olor desagradable y tóxico en la mucosidad también hace que sus depredadores pierdan el apetito por su mal sabor.



Este mandarín está muy relacionado con el mandarín de puntos (Synchiropus picturatus) que es de cuerpo verde con anaranjado, azul y negro y sería su pariente cercano al cual le podemos aplicar los mismos cuidados descritos.



Te invito a dejar tus comentarios y experiencias con este pez. Nos encontramos pronto.

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